Conoce la importancia de tener la mejor sala blanca para cosmética. Pues sabías que, la industria cosmética, tiene una serie de normativas y regulaciones muy específicas para garantizar la seguridad de los consumidores y los trabajadores. Se debe garantizar la bioseguridad en todo el proceso de fabricación de cosméticos y esto, por supuesto, se aplica también a las salas blancas que se emplean en la industria cosmética.
Hablamos de un sector con una enorme diversificación en el cual se realizan una gran cantidad de actividades en laboratorios de investigación y desarrollo (I+D), laboratorios donde se llevan a cabo análisis y procesos de fabricación de productos cosméticos.
De ahí la importancia de que la sala esté siempre limpia y aislada mediante una barrera física compuesta por tabiques, techos y suelos, entre los diferentes espacios de la zona, para cumplir con los criterios tanto de diseño como de seguridad de la sala blanca. Se precisa rendimiento, en cuanto a su comportamiento con la mecánica, geometría y ergonomía, la resistencia frente al fuego y la atenuación de los sonidos.
En cuanto a los riesgos de contaminación, se establecen tres zonas adecuadas para asegurar la seguridad en la sala blanca. Primero, para la protección del personal que haya podido contaminarse por microorganismos y partículas, también del ambiente que haya podido verse contaminado por estos agentes y de los productos, que tienen que estar siempre libres de contaminación.
Por otro lado, una sala blanca para el sector cosmético también tiene que atenerse a la legislación específica respecto a las instalaciones y los procesos de fabricación de productos cosméticos. Por tanto, hay que resaltar las Guías FDA, en relación con la fabricación de cosméticos, la Regulación del Parlamento Europeo sobre Productos Cosméticos de 2009 y la ISO 22716:2007 Cosmetics GMP.
Todas estas medidas van encaminadas al correcto desarrollo de las acciones desempeñadas en las salas blancas en el sector de la cosmética.
Como hemos visto, la legislación cosmética está supeditada a distintas normativas, como son la Normativa ISO 22716 referente a la fabricación de cosméticos, que actúa como un manual de nuevas prácticas, y la Normativa GMP aplicada a la cosmética. Y ambas se complementan con lo establecido en la Regulación del Parlamento Europeo sobre Productos Cosméticos de 2009.
De esta manera, todos los productos que circulan en el mercado deben acogerse a las normativas y cumplir los estándares mínimos para el consumo del usuario. Para garantizar el cumplimiento de estas, es habitual la realización de inspecciones en el proceso de fabricación y controles de seguridad por las autoridades pertinentes.
ISO
La ISO cosmética recoge todas las normas enfocadas en dar respuesta a las diferentes necesidades que regulan el sector, en torno a la fabricación de los productos cosméticos. Esta funciona como guía para respetar las diferentes fases del proceso que se ven involucradas en la manipulación del producto hasta el resultado final, desde la fabricación propia, pasando por las pruebas pertinentes sobre el producto, el envasado de este, el almacenamiento, y, por último, el transporte. Las características de una sala blanca para la industria cosmética deberán permitir que esta normativa pueda respetarse.
GMP
Por su parte, la GMP cosmética persigue mantener y facilitar unos estándares de seguridad y calidad óptimos para el producto. Estas leyes se gestionan desde la Agencia Española del Medicamento y Producto Sanitario (AEMPS), ya que la transcendencia del uso de estos productos cosméticos finales en las personas puede afectar directamente a su salud. Por lo tanto, esta es la forma de control y regulación para conseguir un producto final de calidad que cumpla con unas garantías mínimas para el consumidor.
En Labsom somos especialistas en Salas Blancas y nos encargamos de su diseño e instalación para todo tipo de sectores incluido, por supuesto, el sector cosmético. Nuestros servicios incluyen un amplio expertise en el proceso de producción de salas limpias bajo la supervisión de profesionales. Estos son los servicios que ofrecemos:
También aplicamos estos servicios para salas blancas en otros sectores como el farmacéutico, alimentario, o químico.
Sí, las normas GMP representan las normas de correcta fabricación y, por lo tanto han de seguirse en todo momento, tanto en el proceso de producción de cosméticos como en lo que se refiere a las características de la sala blanca en cuestión, en este y cualquier sector.
Una sala blanca que vaya a emplearse para producir cosméticos debe de cumplir con todas las medidas de seguridad necesarias para proteger al personal, y los estándares de limpieza y seguridad para que los productos puedan después ser disfrutados por los usuarios con el mínimo riesgo. Esto se refiere además tanto a la sala blanca como tal, como al equipamiento y a los operarios.
Sí, aunque las salas blancas a nivel general ya cuentan con unos estándares que siempre se deben cumplir independientemente del uso que se les vaya a dar, para cada sector existen también ciertas especificaciones y normas concretas, previstas por la ley para garantizar la seguridad y unas prácticas correctas.
Se trata de estancias cerradas en tres de sus laterales, con una cuarta parcialmente abierta para permitir el acceso a la superficie de trabajo, y que cuentan con una ventilación direccionada de aire limpio especialmente adaptado para las necesidades propias de la producción de cosméticos.