Las cabinas de seguridad biológica garantizan que las condiciones de trabajo son las óptimas para llevar a cabo procesos que pueden resultar peligrosos. Te contamos todo lo que debes saber sobre campanas de bioseguridad en salas blancas.
Una cabina de seguridad biológica es un espacio cerrado de trabajo especialmente diseñado para llevar a cabo procesos en los que se manejan materiales y elementos posiblemente contaminados con diversos elementos patógenos de forma que se mantenga la seguridad.
Una cabina de seguridad biológica funciona gracias a sistemas de ventilación y purificación del aire específicos para garantizar la bioseguridad. Estos tanto reducen al mínimo tanto la entrada de partículas contaminantes en la sala, como la salida de cualquier tipo de agente potencialmente peligroso.
La principal diferencia entre las diferentes clases es el nivel de seguridad que proporcionan. Las Cabinas de bioseguridad de Clase I son apropiadas para procesos que requieren un nivel de seguridad considerable pero no extremo. Las cabinas de clase ii y iii proporcionan un nivel de bioseguridad a cada cual mayor con un aire más puro y unas condiciones más controladas para garantizar la bioseguridad.
Las campanas de bioseguridad son necesarias en sectores en los que se trabaja con elementos potencialmente peligrosos como virus o similares. La industria farmacéutica, biomédica y hospitalaria, son ejemplos de sectores que requieren este tipo de instalaciones para poder llevar a cabo ciertos trabajos con seguridad.
Además de las normas que deben cumplir todas las salas blancas, los diferentes sectores tienen requerimientos específicos que cumplir para garantizar la seguridad tanto de los operarios como de terceros. Dependiendo de los procesos que vayan a llevarse a cabo será necesario un tipo y otro de cabina de bioseguridad, pero estas están pensadas para que se cumplan las normas de correcta fabricación y cualquier otro tipo de normativa específica.