Tipos de Puertas para Salas Blancas

Cuando se habla de diseñar una sala blanca, atender a los detalles es imprescindible. Sabemos que una sola partícula puede ser la responsable de inutilizar una instalación temporalmente y provocar graves fallos en las investigaciones o incluso pérdidas en la producción. Por eso, es vital que el aislamiento de la misma sea tan riguroso como requiera cada proyecto y, para lograrlo, es fundamental escoger el tipo de puerta adecuado a la sala blanca que queremos instalar.

Este tipo de instalaciones pueden estar compuestas por una o varias salas. Cada una puede tener unas características concretas y pueden estar conectadas entre sí. Escoger la puerta adecuada para cada sala blanca es la clave para que los niveles de presión diferencial, limpieza del aire, temperatura y otros parámetros ambientales se mantengan dentro de los límites que requiera cada espacio.

Para escoger el tipo de puerta adecuado a la sala blanca en cuestión, lo primero será definir el uso que se le dará posteriormente. En función de las necesidades específicas que requiera su actividad y, por supuesto, a la normativa legal vigente que deba cumplir la instalación, se analizará el entorno para conocer la exposición de partículas en cada ambiente, y se escogerán los elementos que conformarán la sala. Como, por ejemplo, las puertas y las ventanas.

Clasificación de puertas para salas blancas

Para conseguir que una sala se mantenga dentro de los límites de los requerimientos de, se debe escoger un modelo de puerta que se adapte a las necesidades de cada caso, de tal modo que el número de partículas que pueda acceder a la sala sea el mínimo posible.

Existen cuatro modelos principales:

  • Puertas abatibles: Este tipo de puertas se puede equipar con todo tipo de mecanismos de cierre y automatismos, así como de diferentes dispositivos de control de acceso. Los acabados más comunes son revestimiento de resina fenólica, chapa lacada, vidrio u acero inoxidable, especialmente pensados para evitar la acumulación de polvo y facilitar su limpieza y desinfección. Sin juntas visibles para evitar la acumulación de suciedad, y resistentes al agua y a la humedad.
  • Puertas correderas: Este tipo de puertas están especialmente aconsejadas para zonas en las que el uso de puertas abatibles no es posible por falta de espacio. Cuentan con un sistema de apertura con ausencia de carril en el suelo, para evitar los focos de acumulación de suciedad, y permite el paso de carros y personas sin ningún impedimento físico.
  • Puertas enrollables: Están especialmente concebidas para los entornos limpios y con frecuencia de paso elevada. También se usan en zonas con falta de espacio. Se caracterizan por ser de apertura rápida y automática, para facilitar el tránsito continuo de personal y materiales. Aunque en caso de fallo, también están provistas con un sistema de apertura manual. Están preparadas para soportar las diferencias de presión entre salas contiguas. La lona suele ser completamente lisa, para facilitar su limpieza, y se pueden añadir mirillas del mismo material impermeable pero transparente, para poder ver a través de él.
  • Puertas herméticas con juntas hinchables: Estas puertas son específicas para áreas que necesitan total estanqueidad. Suelen estar provistas de una junta neumática para conseguir el aislamiento entre la sala y la antesala. Son idóneas para las zonas de alta contención biológica y manipulación de productos. La mirilla o ventana de visualización es opcional, y suele ser de vidrio para facilitar su limpieza y desinfección.

Comprueba como podemos acompañarte en tu proyecto de Sala blanca

Logo Labsom
Comprueba como podemos acompañarte en tu proyecto de Sala Blanca

Por norma general, en lugar de los botones e interruptores estándar para su apertura, estas puertas están provistas de sistemas automáticos, interruptores de radar, de codo o de proximidad con pulsador que garantizan la esterilidad de las manos del personal médico. También es corriente implementar sistemas de control de acceso a las salas mediante cerraduras electrónicas y semáforos.

Tanto los accesorios como las medidas y los materiales de las puertas para este tipo de instalaciones estériles dependerán de las necesidades específicas que requiera cada proyecto.

Planificar correctamente el diseño y la construcción de estos espacios no es tarea fácil. Por eso, en Labsom ponemos a disposición de nuestros clientes una red de técnicos y profesionales para encontrar soluciones personalizadas. Encuentra el tipo de puerta adecuado para cada sala blanca, sea cual sea tu proyecto, con ayuda de nuestros expertos.

Labsom News

Otros artículos de nuestro blog