¿Cuál es el protocolo de limpieza de salas blancas?

En ciertos espacios como las salas blancas o los laboratorios, la limpieza no es solo importante, es esencial. En este tipo de espacios en los que es necesario cumplir con unos férreos estándares de seguridad, la limpieza debe realizarse siguiendo un protocolo pensado para garantizar la máxima seguridad. Hoy te contamos cómo es el protocolo de limpieza de las salas blancas y como se asegura la máxima limpieza en un laboratorio.

Tabla de contenidos

La importancia de la limpieza en las salas blancas.

Uno de los aspectos más importantes de las salas blancas es que cuentan con un diseño totalmente adaptado a los requerimientos del espacio. Sin embargo, esto no es casualidad, al contrario, este tipo de decisiones de diseño que podrían parecer arbitrarias tienen por objetivo asegurar la limpieza de la sala blanca. Por ejemplo, para evitar que se acumule el polvo se pone especial atención a los acabados interiores con esquinas redondeadas. De este modo es más fácil llevar a cabo un correcto protocolo de limpieza de salas blancas, pues hasta la partícula más pequeña puede generar contaminación y una pérdida de calidad del producto. Así pues, desde la fase de diseño, se está pensando en cómo puede facilitarse la limpieza de la sala blanca.

Es así, tanto en una sala blanca como en un laboratorio u otro tipo de instalaciones que requieran un ambiente estéril, ya podemos contar con los mejores sistemas de filtración y climatización que, si no realizamos un minucioso control de la limpieza del personal y del material que entra en la sala blanca, no podremos mantener su pureza. Como veremos a continuación, cada tipo de sala cuenta con su propio protocolo de limpieza, pero hay requerimientos básicos para todas ellas como acceder sin aparatos electrónicos, minimizar en lo posible las entradas y salidas y colocar los residuos en una doble bolsa antes de retirarlos. Se trata de protocolos pensados para garantizar la limpieza del laboratorio o la sala blanca para asegurar que se cumple con la normativa y los requerimientos en materia de seguridad.

Limpieza de una sala blanca por zonas 

A la hora de efectuar el saneamiento, el protocolo de limpieza de salas blancas marca que se empiece a desinfectar desde la parte más limpia hasta la más sucia, y de arriba hacia abajo. No obstante, hay que tener en cuenta que la decisión última sobre cómo proceder la tienen los responsables de cada sala. Por otra parte, cada zona cuenta con sus propios requisitos de limpieza:

  • Techos: la limpieza y desinfección se lleva a cabo con una mezcla de agente neutro y agua corriente, seguido de un aclarado y secado. Es importante tener sumo cuidado en estos últimos pasos para no dejar restos del producto limpiador. Si hubiera manchas persistentes, podríamos frotar con una esponja.
  • Luces: la limpieza debe hacerse con un trapo humedecido y producto específico para cristales, que no ataque las lentes. Para limpiar su interior habrá que seguir el mismo proceso.
  • Paredes, puertas y ventanas: primero hay que pasar un aspirador y, después, han de limpiarse de arriba a abajo trazando líneas verticales, con un trapo humedecido con agente limpiador. Este ha de ser doblado después de cada movimiento para emplear una parte no usada. Después procederemos al aclarado y secado. Para la suciedad más persistente puede emplearse agua caliente, pero jamás productos con componentes corrosivos o abrasivos.

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Limpieza, desinfección y esterilización del material de laboratorio

Si bien tenemos controlados los aspectos internos, no es menos importante contar con los factores externos como el vestuario del personal de limpieza y los productos que emplean. Controlar la limpieza del material de laboratorio es una medida clave para asegurar la contaminación cero del entorno, y cualquier persona que acceda a un espacio de estas características ha de respetar las indicaciones que veremos a continuación.

El protocolo de limpieza de salas blancas indica, respecto al vestuario, que lo primero que hay que hacer es revisar todas las prendas para controlar posibles descosidos o roturas que puedan provocar un desprendimiento de partículas y fibras. Después hay que lavarse las manos y, posteriormente, cubrirse los zapatos y colocarse los guantes, el gorro y la bata esterilizados, por este orden. Además, antes de acceder a la sala blanca habrá de pasar por una alfombra especial, que retiene los contaminantes presentes en el calzado de forma que se pueda minimizar la cantidad de partículas contaminantes que entran en la sala. De esta forma, el protocolo de limpieza de una sala blanca empieza antes si quiera de que ningún operario haya entrado en la sala.

Otro factor externo importante a tener en cuenta son los materiales de limpieza. Una pregunta común cuando tratamos con espacios en los que es necesario un alto cuidado con la pureza del ambiente es qué se emplea para limpiar el material de laboratorio. Si no son específicos para proteger los productos y su entorno pueden ser perjudiciales, ya que en algunos casos sus tejidos suponen una fuente de contaminación. Por lo tanto, para limpiar el material de laboratorio se emplean productos que deben estar especialmente diseñados para absorber de forma eficaz los líquidos, eliminar completamente las partículas y ser resistentes a los agentes químicos de limpieza.

Además, todos los materiales de limpieza se usarán exclusivamente en la sala blanca -pero no se almacenarán dentro- y se desinfectarán antes de entrar. Los más empleados para llevar a cabo la limpieza de laboratorios y salas blancas  son los siguientes:

  • Purificadores del aire: aspiradores especiales con filtro total (HEPA) que depuran el aire mientras se limpia.
  • Paños de microfibra: bayetas y mopas que no desprenden fibras, pero cuentan con una alta capacidad de arrastre. En cada servicio de limpieza deben ser nuevos.
  • Desinfectantes: han de contar con Registro DES, un reconocimiento que certifica que estos químicos son aptos para una sala blanca, pues han sido testados previamente en condiciones parecidas. 

¿Qué significa todo esto? Que de nada sirve contar con ambientes controlados si no se sigue un correcto protocolo de limpieza de salas blancas. La limpieza de una sala blanca es fundamental ya que su mantenimiento es sumamente delicado debido a los requisitos que tiene que cumplir. Por eso, la limpieza de este tipo de espacios debe ponerse en manos de profesionales con los conocimientos técnicos necesarios. De lo contrario corremos el riesgo de contaminar el producto y acabar generando un mayor gasto a la postre.

Preguntas sobre el protocolo de limpieza de salas blancas

Sí, aunque algunos procedimientos serán idénticos porque todas las salas blancas deben cumplir con unos estándares comunes de limpieza y calidad del aire, dependiendo el sector de actividad en el que se emplee una sala blanca pueden existir otras normas y requerimientos que se han de cumplir y que exigirán un protocolo ligeramente diferente.

Para limpiar el material de laboratorio se deben emplear productos de limpieza específicos para este tipo de instalaciones que garanticen que no son un peligro potencial, ni de contaminación para los procesos que se llevan a cabo dentro de la sala, ni para el personal que los llevará a cabo.

Sí, la normativa ISO así como las normas GMP son muy específicas con respecto a los requisitos de limpieza, pureza del aire y condiciones generales en las que la sala blanca debe encontrarse siempre que se esté haciendo uso de ella. Si estos estándares no se cumplen, no se puede asegurar que emplear esa sala blanca sea seguro.

Roberto Navarro

Roberto Navarro

Ingeniero con más de 15 años de experiencia en diseño y construcción de salas blancas y zonas de ambiente controlado, realizando proyectos de ingeniería e instalación de salas limpias y áreas críticas para los líderes mundiales de la industria farmacéutica, de bioseguridad y alta tecnología.

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